Un horizonte de campos amarillos y ocres, en el que se dibuja un camino. Con andares despistados, una figura se va adentrando en el plano de la lejanía. Atrás quedan las amapolas; y a la vista del espectador, una espalda indefinida va perdiendo la forma.
El sol hace una senda con sus rayos, acogiendo a esa imagen cada vez más cercana. El azul del cielo luce sin mácula, sin nubes. Hay una línea que divide lo conocido del misterio. Hacia allí, ella se encamina.
maravilloso muchacha
ResponderEliminarMuchas gracias, guapa.
EliminarMil besos.
el paisaje,,,maravilloso, la silueta,,,un Misterio, tus letras impecables, tu narrativa sin mácula,,,un gusto leerte,,,besos.
ResponderEliminarY tú... un cielo :)
EliminarMuchas gracias.
Muchos besos.
Hacia el misterio
ResponderEliminarBeso
Eso, hacia allí...
EliminarMuchos besos.
Así es el otoño, sin duda.
ResponderEliminarUn beso.
Sí, un paisaje de otoño :)
EliminarMuchos besos,
El otoño avanza dándole la espalda a la primavera. Me voy con él. Saltibrincos
ResponderEliminarJajaja, muchos besos, guapa.
EliminarDesde luego, haces honor a tu nombre, un texto corto con un halo de misterio que hace querer más, mucho más.
ResponderEliminarEncantada de haber pasado por aquí, seguiremos "Viéndonos"
Besos.
Muchas gracias, Rica por el detalle.
ResponderEliminarBesos.
Y yo encantada de que estés aquí, muchísimas gracias.
ResponderEliminarMuchos besos