Ciudades, familias, círculos… para engañar la soledad del hombre.
Nadie abarca todo nuestro ser. Nadie acompaña cada pensamiento, nadie es capaz de hundirse en el pozo de nuestra tristeza. Siempre hay un punto oscuro, solo nuestro, donde nadie sería capaz de llegar, y del que nadie nos puede salvar.
No obstante, como seres incompletos, damos y tomamos de una sociedad.
Somos titanes que olvidaron su existencia, y ahora la sueñan recorriendo con esfuerzo, los caminos que un día fueron estelas.
Misteriosa






